El Aedes aegypti es el mosquito vector principal del dengue, una enfermedad que puede causar fiebre alta, dolores intensos y, en casos graves, complicaciones potencialmente mortales.
Este mosquito se caracteriza por sus marcas blancas distintivas en las patas y el abdomen, y es más activo durante el día. La detección temprana y el control de su población son fundamentales para prevenir epidemias.